ATENTADOS/AMENEZAS CONTRA SERVIDORES PUBLICOS (INDICADOR DE VIOLENCIA POLITICA 2021)

Desde el inicio del proceso electoral el 7 de septiembre de 2020, han sido asesinados 20 postulantes, la mayoría de estas víctimas no solo son opositores al
gobierno estatal, sino también opositores al alcalde que pretenden gobernar o representar.

Han pasado un par de meses desde que el Gobierno Federal anunció la estrategia de protección para garantizar la seguridad de los candidatos a los cargos electos. Desde entonces, 8 postulantes más han sido asesinados y 6 de ellos intentaron competir por alcaldías en los municipios de la Perla (Veracruz), Nuevo Casas Grandes (Chihuahua), Isla Mujeres (Quintana Roo), Casimiro Castillo (Jalisco), Chilón (Chiapas) y Ocotlán de Morelos (Oaxaca), uno aspiraba a una regiduría en Apaseo el Grande (Guanajuato) y el último buscaba contender por una diputación local por el distrito 1 de Nuevo León.

Desde el inicio del proceso electoral el 7 de septiembre de 2020, han sido
asesinados 20 postulantes, la mayoría de estas víctimas no solo son opositores al gobierno estatal, sino también opositores al alcalde que pretenden gobernar o representar.

El Informe explora el comportamiento de la violencia contra políticos opositores a nivel estatal y local, al comparar la militancia de los aspirantes asesinados que pretendían contender por puestos de elección municipales respecto a los partidos que gobiernan dichos municipios.

Además, los “Indicadores de violencia política” de Etellekt mostraron al público por primera vez el número de funcionarios que fueron asesinados en ataques durante el mismo período sin activistas de partido ni ambiciones políticas. Los casos se clasificaron por países y contrastes. Apuntando al asesinato de políticos para observar el comportamiento de dos fenómenos violentos en desarrollo durante el período electoral.

Suman 262 agresiones contra políticos con un saldo de 65 víctimas mortales.

Durante este periodo, el Indicador de Violencia Política en México (IVP) de Etellekt registró 262 agresiones (delitos de fuero común) en contra de políticos, con un saldo de 241 víctimas (25% son mujeres), entre ellas, 65 políticos asesinados (9 eran mujeres). De estas 65 víctimas mortales, 20 aspiraban a puestos de elección (17 hombres y 3 mujeres).

El 45% de estas 262 agresiones se cometieron con arma de fuego, mismas que se cometieron en 29 entidades y 199 municipios del país (8% del total de municipios).

Se registraron también 76 víctimas de amenazas y 18 políticos fueron privados ilegalmente de su libertad, de los cuales 16 fueron liberados, uno perdió la vida a manos de sus captores (el alcalde de Temósachic, Chihuahua), mientras que un precandidato del PRI a la alcaldía de Mezquitic, en Jalisco, permanece secuestrado.

Se reportaron también 13 víctimas de homicidio doloso en grado de tentativa, de las cuales seis presentaron heridas por arma de fuego.

La violencia contra personas políticas continúa focalizada en el ámbito municipal, pues el 79% de las 262 agresiones se dirigieron contra autoridades electas o aspirantes a cargos de elección de este nivel de gobierno, así como a militantes y dirigentes partidistas de comités directivos municipales.

El 88% de los 65 políticos asesinados pertenecían al ámbito municipal.

De los 20 aspirantes que perdieron la vida, 15 competían por alcaldías y dos por regidurías.

Sobre las personas agresoras, 17 de los 20 aspirantes que perdieron la vida en estos ataques, fueron asesinados por comandos armados (85% del total de casos). Dos aspirantes más perdieron la vida a manos de pistoleros solitarios y un precandidato a una diputación local por el distrito 1 de Nuevo León, perdió la vida a manos de asaltantes en la ciudad de Monterrey.

Fueron asesinados 80 servidores públicos sin militancia o aspiraciones
políticas.

En el mismo periodo, además de los 65 políticos asesinados, perdieron la vida en atentados 80 servidores públicos sin militancia partidista o aspiraciones políticas, sumando un total de 145 víctimas.

Veracruz concentra el 13.8% de las 145 víctimas

La mayor parte de los 80 servidores públicos que perdieron la vida a raíz de estos ataques, eran directores y mandos de agencias de seguridad pública en el ámbito municipal. Sólo una de estas 80 víctimas desempeñaba tareas relacionados con el proceso electoral en curso: un capacitador del INE, asesinado en vía pública, en el municipio de Fresnillo, Zacatecas. Fueron asesinados también un juez de distrito en materia penal y un funcionario del Poder Judicial a nivel estatal, en los estados de Guerrero y San Luís Potosí, respectivamente.

Veracruz y Zacatecas encabezan la lista de asesinatos contra servidores públicos sin militancia, con 7 víctimas cada uno.

Proceso electoral federal concurrente 2020-2021, el segundo más violento
desde el año 2000.

Después de alcanzar la cifra de 65 políticos asesinados (incluidos 20 candidatos), el proceso electoral actual se ha convertido en el segundo evento más violento de la historia, solo superado por las elecciones de 2018 y superando a las 61 figuras políticas que perdieron la vida. Personajes (incluidos 6 aspirantes) fueron atacados durante las elecciones intermedias de 2014-2015.

Los opositores siguen siendo el principal blanco de estos atentados, pues el 74% de los 65 políticos asesinados pertenecían a partidos opositores a los gobiernos estatales.

Los 65 asesinatos contra políticos se han presentado en 19 entidades del país, al menos en 9 de las mismas, el 100% de las víctimas estaban afiliadas únicamente a partidos opositores a los gobernadores, en los estados de Oaxaca (8), Morelos (4), Puebla (2), Quintana Roo (2), Michoacán (2), Chihuahua (2) y Nuevo León, Tamaulipas y Sinaloa con una víctima opositora, cada uno.

En contraste, los estados con el mayor número de políticos oficialistas asesinados (afiliados al mismo partido del Gobernador, o a partidos que lo postularon vía coalición), son Veracruz y Estado de México con 4 y 3 víctimas, respectivamente. Sin embargo, en el Estado de México, las tres víctimas que pertenecían a la coalición que postuló al actual gobernador de esa entidad, pertenecían al PVEM, actualmente aliado del partido Morena en los comicios federales y locales del 2021.

PRI y Morena, los partidos con el mayor número de víctimas mortales entre sus afiliados.

Por partido político, el 20% de las 65 víctimas pertenecían al PRI, 17% a Morena, 15% al PRD y 14% al PAN.

En todo el proceso electoral 2017-2018, de los 152 políticos asesinados, 34% eran del PRI, 19% del PRD, 12% de Morena y 10% del PAN. (1)

La alianza opositora al gobierno federal, integrada por el PAN, el PRI y el PRD,
acumula un total de 32 de las 65 víctimas en el proceso en curso (49% del total). Mientras que los partidos que integran la alianza oficialista “Juntos Haremos Historia”, suma un total de 18 políticos asesinados (28% del total).

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