Por segunda vez, Ovidio Guzmán es capturado

En una operación realizada esta mañana en Culiacán Sinaloa, fuerzas de seguridad arrestaron a Ovidio Guzmán López, hijo de Joaquín Guzmán Loera, mejor conocido como el Chapo, y lo trasladaron a una fiscalía especial en Ciudad de México, de acuerdo con Luis Crescencio Sandoval secretario de la Defensa Nacional (SEDENA).

Esta detención representa una oportunidad para que el gobierno del presidente López Obrador recupere la confianza después de la operación fallida de hace tres años cuando se había detenido a Guzmán López, pero las fuerzas de seguridad se vieron obligadas a liberarlo.

Este episodio se convirtió en una humillación nacional para la gestión de AMLO pues arrojó dudas sobre la capacidad de su gobierno para enfrentarse a los cárteles en las zonas del país donde tienen más poder.

También significa una victoria de relaciones públicas a pocos días de que el presidente de México reciba al de Estados Unidos, Joe Biden, y al primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, para la Cumbre de Líderes de América del Norte.

Sin embargo el cártel respondió rápida y violentamente a la captura. Videos que circulan en redes sociales muestran autobuses y tráileres en llamas. El aeropuerto de Culiacán confirmó que había cerrado por motivos de seguridad.

Grupos armados incendiaron vehículos y bloquearon las principales vías de salida de la ciudad. Hombres con armas enfrentaron a la policía en el norte de la ciudad, donde se podían escuchar fuertes explosiones y se robaban autos a punta de pistola. Las escuelas y los edificios gubernamentales fueron cerrados.

El hijo del Chapo, de 32 años, es señalado como líder del cartel Los Menores, afín al cartel de Sinaloa que dirigía su padre.

También era buscado por Estados Unidos, que ofrecía hasta US$5 millones por cualquier pista o información que permitiera su detención.

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