Pensamiento crítico; utilícelo solo en caso de emergencia

junio 10, 2023 | Jaque|OPINIÓN

Te ha pasado que entras a las tiendas comerciales y una vez pasado el 14 de febrero ves todo lo de vacaciones, la sugerencia de los regalos para el día del niño y claro para el 10 de mayo, así como llegado septiembre ya estamos viendo árboles de navidad lo que entonces puede provocar  la sensación de que ya estamos cerquita de esa temporada o hasta parece que incluso tú eres quien está fuera de temporada; pero en realidad me refiero a este ejemplo para hacerte una pregunta: ¿no te pasa así con el proceso electoral del 2024? Entre las sonadas corcholatas, las bardas, los comerciales, espectaculares y los ahora multitudinarios y millonarios cierres de campaña que se convierten en conciertos gratuitos con más de 300,000 personas como asistentes.

De manera personal sí me ha pasado ésto viendo y escuchando desde hace más de un año cómo se habla de quienes tienen o quieren que tengan posibilidades para ser candidatos o candidatas al poder porque en mi consideración no son candidatos a gobernar un país y no cualquiera sino nuestro país; pero para analistas políticos tenemos especialistas y mi tema no es ese, sólo lo escribo como ciudadana un poco harta de las acciones encubiertas o porque no decir porquerías que se hacen,  aún más cuando se utiliza la escuela como medio, cuando se utilizan conceptos académicos como “una conferencia magistral” para llenar espacios con estudiantes, con maestros, con servidores públicos, con personal administrativos por la visita de una de las sonadas corcholatas y no dicho de manera despectiva sino porque así fueron nombradas por el que las destapó que es la autoridad máxima del ejecutivo.

Me atrevo a entrarle al tema no como experta en procesos electorales, ni en política, ni en el conocimiento total de lo que se vale o lo que no se vale porque en realidad tampoco ya es como que tenemos muy claro qué es lo que se vale.

Lo hago desde un lugar como participante y usuaria de los procesos educativos, en la preocupación de lo que vemos suceder en las aulas, en la sociedad, en las redes sociales y frente a las que algunos se rasgan las vestiduras del contenido y lo que ven los chicos en ellas y aclaro no es que esté yo de acuerdo en todo el contenido. Pero el comportamiento social desde los discursos es hostil, es de ataques, el comportamiento “político” por llamarlo así de manera elegante es bajo, sin propuesta, populista sin visión de futuro sino de presentes asistencialistas y algunas ideas bastante guajiras pero amenizadas con música.

Cómo pedimos que se respete un reglamento escolar, cómo decimos qué es lo que no se puede o debe, cómo explicamos el concepto de democracia, de valores, de sanciones, cómo castigamos en la escuela lo que sucede si afuera, si allá los que pelean el poder no cumplen reglas, esperan las sanciones y esto si es que llegan pues estamos al parecer en el país donde no pasa nada, donde tenemos a candidatos con denuncias encima, con acusaciones, con poco menos que un perfil profesional deseable si lo comparamos con un docente, un país  donde una figura política decida si juega en este o en una siguiente proceso porque sabe que estar ahí es un colchón, porque sabe que se puede vivir del erario público, sin propuestas e incluso sin tener que ser votado.

Sí, es cierto considero tan malo que los jóvenes, nuestros niños y niñas vean a los seudo “influencers” en las redes sociales y que aspiren a la vida de estos jóvenes que, entre videos, bailecitos, tiraderos, contenido basura y hasta exposición de vida sexual monetizan y muestran esas vidas que parecen posibles y tan ideales en donde parece fácil vivir.

Tan malo eso como que vean que los coherentes, los adultos, los votados, los señores o señoras también pueden tener las cámaras encima sin propuestas, entre gritos, entre escándalos por las super propiedades que parecen de película que se le encuentran como que no quiere la cosa, partidos sin posibilidades, sin propuestas pero con mucho pan y circo que es más barato crear, está demostrado ya que puedes tener señalamientos encima, pasar por una secretaría y “hablar de sobrevivientes de feminicidio”, sí así de absurdo, pero aun así es posible ser gobernadora .

¿Dónde quedan los principios en donde se supone se basa el nuevo modelo educativo?, dónde la igualdad de género ahora sí acusamos y se vive la violencia política de género, ¿dónde la inclusión?, si al final es malo ser o pensar diferente y eso es motivo de ataques, dónde la apropiación de las culturas a través de la lectura y la escritura si en México rondamos aproximadamente el  gasto de 3.1% del PIB en educación siendo de los niveles más bajo de la última década, se invierte entre 3.6 y 3.9 menos en educación básica que los países que integran la Organización para la cooperación y el Desarrollo Económico, pero si me apuras un poquito  más la pregunta es dónde está el espacio para hablar del “pensamiento crítico” en donde tomen decisiones, en donde generen respuestas,  en donde sean capaces de generar eco de esa voz, en dónde se vive  y estimula el pensamiento crítico si podemos hacer a nuestros alumnos parte de los acarreados en algo que nada tiene que ver con academia y en dónde ayudamos a que los chicos le pierdan más el sentido a las actividades de la escuela.

Entonces el pensamiento crítico en dónde está porque como docentes se pide participar, estar, generar documentos y aplicar propuestas para dar vida a estos principios, al modelo educativo que se supone se actualiza desde diferentes elementos y no a capricho político, dónde si les damos muy poco espacio fuera de las muestras de la impunidad y de que las cosas pueden ser más fáciles de lo que fue para otras generaciones incluso de sus antecesores. Aunque en realidad sabemos que es una generación que ha perdido la posibilidad en la mayoría de los casos a una plaza de trabajo, más lejos de conseguir un bien inmueble, más lejos de la posibilidad de un trabajo bien remunerado, estamos ante una generación que compite global y que exige competencias para integración a los procesos sociales, productivos, etc. 

Entonces el pensamiento crítico no será usado en caso de emergencia, porque en emergencias estamos y entre menos se utilice será mejor, en dónde estaba la capacidad desarrollada del pensamiento crítico del flamante director de COBAEP, como si no tuviera demandas encima el colegio, como si no tuviera asuntos a los que dar cara, dónde el pensamiento crítico para aceptar un puesto para el que no está preparado, porque no el COBAEP no es un caja chica ni de recursos materiales y mucho menos humanos.

Con los alumnos no, con las familias no, con una institución del estado no, con ninguna de las instituciones del estado para decirlo más claro y menos las educativas, si  alguien quiere quedar bien para la campaña de sus candidatos este no es el camino y entonces mejor que le ponga dinero de su bolsillo a las campañas de los mismo, la escuela tiene otros fines la educación tiene justo objetivos por cierto contrarios a esto a servir a alguien a seguir a alguien a obedecer sin cuestionar.

Por favor antes algo como esto justo haga uso del pensamiento crítico no es emergencia pero sí es urgente. 

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